Arte y VidaArtistas, pequeños o grandes, se puede llegar a ser, ya que los componentes de esta misteriosa y fascinante actividad son dos:

“El talento y la técnica“; el talento sin la técnica quedará para siempre en estado potencial.

Conocer la técnica quiere decir eliminar todos los obstáculos derivados de la inexperiencia que se interponen entre nuestra intuición y su realización. Aprender a pintar es en realidad aprender a ver, procediendo luego en la manera justa en la aplicación de las técnicas.

Pintar significa exactamente esto, aprender a conocer el arte figurativo, superar paso a paso todos los obstáculos tomando confianza con los instrumentos necesarios a fin de profundizar la técnica del óleo, considerada por muchas personas con experiencia en la misma, la técnica más completa entre todas.

Confrontarse en el terreno de una expresión artística, que no es por pura y simple diversión, requiere más bien implicación, pasión y a veces sufrimiento; demostrando de haber entendido un teorema fundamental de vida más que un simple camino creativo, o sea la simbiosis entre el arte y la vida.

La pasión por el arte y el amor por el color no ocultan la aptitud para el dibujo. La composición del cuadro prescinde de la centralidad, los diversos elementos viven su vida propia aún insertándose en aquel alo surrealista, en cuya atmósfera pictórica los recoge en una visión global y de poesía.

Este es la mejor manera de aprender a pintar.